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1.7.10

es verdad, pero … ¿y las hormigas?

Por Om Ulloa

si vamos a hablar de lo mismo… ¿para qué? me digo y me dicen mientras se ensaña la aguja trabada en la pista y machaca la musiquita del disco cubiche de siempre —cansona, estridente y posesiva: la verdad ¡es mía, mía y sólo mía!— como si estuviéramos en un bar de esquina, abiertas todas las puertas al estrecho puente que conduce a nuestras varias orillas, donde el rancio aroma a orine ruge bajo el calor del mediodía, bajo el mismo intolerable sol.

y me leo aquella verdad. bah, verdaderamente sólo una vocecilla maquillada y parlanchina con capa, dizque, de lo transparente que hace hincapié en lo comuniStario y las combustiones espontáneas. puff-puff- paff-paff. me la leo, digo, la noticia de esa verdad descompartida, que parece tener un caprichoso numerito enganchado en la cola (7494-4645… apunte mental: juégalo en la bolita… que abundan los “4”). dice ella, la verdad, que es por el bien de todos. y de tontos y tintas y tientos, pero de nadie, en realidad.

mientras, voy silbando “…ausencia quiere decir olvido…” y traqueteo el cerebro borracho de patriOtismo que vive contigo. y contigo y contigo. para ser imparcial, me leo la otra verdad, la que se esfuerza en ser eso, otra —o la misma verdad, a pesar de esas mentiras de las que va viviendo día a día— que se asoma por la vitrola y zarandea a la anterior con un roce de su amplio trasero de cubana sata que lleva la misma talla numérica de la otra cubana no tan sata. déjalos que canten boberías y medias verdades, me grita ésta, que lo mío sí es la verdad entera, recalca sonriente. pero le falta un diente… uff, la verdad, como la belleza, nunca es completa.

y desde la barra del bar del chorrito del olvido los miro, a mis compinchatriotas que tartamudean al unísono —que nunca unidos— dando traspiés por todas nuestras orillas de arenas movedizas pugilateando que les reconozcan su tan personal visión de lo verídico y les elogien el esfuerzo que hacen, el sacrificio de cargar con tanto peso, su peso… verdad vs. verdad… dad y ver… más de lo mismo, hoy igual que ayer. por eso, para no quedarme fuera del bonchinche, me apuro a vociferar también mi verdad, que pa´eso es mía, mía y sólo mía que soy cubiche y no me gustan las mentiras… ni las viejas ni las nuevas, tantas verdades a medias.

es verdad que el “sueño americano” no existe como es verdad que la “utopía obrera-comunista-revolucionaria” tampoco es, fue ni será. sí sé que existe el sueño, la pesadilla, el insomnio, el desvelo. ah, y también el cansancio y el hastío, productos los dos de luchar a diario por conseguir ambas letanías de tan huidizas promesas: sueño y utopía. imposible dúo por fabulosos los dos en sus solemnes y carentes ofrecimientos. y por lo tanto, deseables. miento. envidiables. codiciables. sinónimos, but not quite… es verdad que también existe una “industria anticastrista” que se ufana en formar “el bloque de los duros” porque su pan blando de cada día viene de eso… de lo que produce como industria, al fin y al cabo. así es y debe ser el capitalismo: producir para comer, y a partir de ahí todo lo demás. también es verdad que existe una “industria antimperialismo yanki” que se la pasa ideando —y no produciendo, aclaro, porque esta “industria” no sabe producir nada—pantomimas, trovas y pirués en su bloqueASqueado muro, allí donde acumulan doculadrillos para protegerse. y así, a su sombrita, pueden comerse su pan blandito sin que los molesten, sin dejar caer una sola miga a las laboriosas hormigas al pie del bloquEmuro. que son cientos… no… miles… no… millones… de hormigas.

por eso, es cierto que muchos —cubanos, estadounidenses, “cubanoamericanos” y “cubanoeuropeos”— se benefician de ambas “industrias” sin el menor remordimiento. miento, no son muchos. son cientos… no… miles… no… millones. y ninguno es una hormiga que pasa hambre a diario, eso es otra gran verdad. ninguno se acuesta sólo con una gota de agua y azúcar prieta en su barriguita de insecto porque tienden a ser reptiles rastreros (y no de la categoría “gusanos de seda”, aclaro, que esos ya alzaron su vuelo-mariposa hace rato). eso es un hecho. Es cierto y no exagero. dios me libre. for in god we trust. y eso de la iglesia y del estado no se liga. NUNCA. no se vale ni dios imaginado ni la imaginación de un dios. como debe ser. no como es. como un trago sin hielo o como un trago colado por el filtro del congreso de las ideas que deberían ser libres y no infiltradas por-y-en las masas ofuscadas por las prohibiciones on the rocks, frozen in the senate, bar none. ah, el interminable conflicto bilingüe del ser y del estar. son verbos muuuy irregulares, como la verdad. hay que aprenderlos a conjugar bien para cada ocasión. a conveniencia. que para eso es el lenguaje, para comunicar. a conveniencia. en cualquier idioma pero con claridad y libertad. sin tergiversar. eso de la verdad y a quién beneficia. soy la verdad o estás diciendo la verdad. una o varias, esas verdades como puños. que dan golpes. con los que te obligo a creer en mi verdad. y entonces soy verdugo de verdad. por eso…

es verdad que el “imperio yanki” tiene sus manos —puños, garras y pezuñas, dirían algunos— sucias y ensangrentadas desde que se forjó como tal. libremente forjado a su antojo con el consecuente despojo de otros. don´t fence me in brama el imperioso y libertino dueño del “nuevo” mundo que también luego domina a “todo el mundo”. es la ecuación del poderoso, grande y unido contra el chiquito, pobre, regionacionalista y desunido. y como dicen los “yankis” cuando se emborrachan y se ponen viriles y románticos: “all is fair in love and war”. y te tienden la mano y te dan un empujón. fair trade, they call it. tienen razón, a veces. ya le tocaba al “nuevo” mundo eso de tener un imperio mandón, que el viejo —mundo, se entiende— tuvo unos cuantos y al “descubrir” los que otrora tuviera el “nuevo” los destruyeron con habilidad. con garras, puños, uñas y pezuñas ensangretadas. por hábito y costumbre, lo viejo siempre cortándole las alas a lo nuevo. debido a la experiencia, dicen. la experiencia de poder sentirse libres y con ganas de viajar a lo prohibido y conquistar, de nuevo, digo. la experiencia que es resultado y sinónimo de experimento. que significa “probar algo nuevo”. cambiar lo que no funciona y… either you get the picture or you don´t. más o menos. pero…

es verdad que una “dictadura” alias “tiranía” que se ha hecho llamar “utopía revolucionaria” y ha durado medio siglo sin elecciones manteniendo un país —chiquito pero exagerado— y varias generaciones bajo “mano de hierro” también tiene sus garritas, uñitas, puñitos y pezuñitas ensangretadas. y por lo tanto no se merece ningún premio: ni bombones ni maíz ni trigo ni turistas borrachos. rum, give me free rum or give me death. el tiempo ha demostrado sin duda que los “proletarios” garfios de la dictirrana son ya a estas alturas morcillas coaguladas por la inacción, que flotan sin dirección y poca convicción hacia el sur —siempre al sur agarrados de ese bloque-o flotante del norte— con las indecisas corrientes del “nuevo” mundo, ya no tan joven pero aún rehusando madurar. porque ser adolescente toda la vida es el estado ideal. para echarle la culpa a los viejos. o a los niños. o a las hormigas. o a los imperios. es una maravilla eso de no aceptar responsabilidad por la falta de visión, proyección y claro, eso lleva a la autoindigestión. eso de comerse entre sí, digiriendo siempre la mordida de culpar al otro. y nada como tener carte blanche para apuntar en el hielo. sin oposición. fíame y apunta en el hielo... la ineptitud. las mentiras. las deudas. las traiciones. los asesinatos.

no, definitivamente la dictirrana no se merece un premio imperial… pero, ay las hormigas, tan laboriosas, sudadas, asustadas, manipuladas, hambrientas… necesitan nuevas migas de energía, nueva sangre. para que se reciclen en el olvidado montículo de los dioses imaginados. tal vez van y por fin se animan y forman la nueva colonia. la de hormigas sin zángano. habrá que ver. pero antes, habrá que reciclar toda esa sangre que embarra y mancha muchas… no, miento. cientos… miles… millones de manos, puños, garras, uñas, pezuñas cubanas. todas ensangrentadas por defender “la verdad” y su grueso peso. ése con el que tantas hormigas flacas cargan a cuestas, hoy más que nunca. el peso de la verdad. una o varias. verdades unidas convertibles. VUC. o de muchas una, puro peso imperial. E PLURIBUS UNUM.

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om ulloa

25.6.11

iconCuidaO

porque me pesa en los hombros les vendo esta libertad que es mía a intervalos alucinatorios a ustedes esclavos de los ideales para que desfilen con sus ídolos a cuestas y sus banderines de orgullo izados al viento que tampoco es de nadie y se sientan divinos adivinos de lo que la mayoría ni comprende porque esa certidud esa fe esa creencia en los fracasos comprobados y las utopías por fracasar es envidiable en medio del espesor de la niebla libertina y frágil donde los caminos se bifurcan se encuentran quedan inertes siempre a pesar de las marchas ligeras de los escogidos por el destino del peso siniestro de las botas militares de los zapatos desgastados por los caminantes-no hay camino-se hace camino al andar-dispuestos a no llegar al final donde nunca hay arcoiris ni banca donde descansar el cansancio la indiferencia el desencanto de tanto lema y canto de tanto golpe en el pecho de tanta bala perdida en la carne trémula y cobarde de tanto idear el futuro desperdiciando el presente       © om ulloa

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5.6.12

BLOGORAMA · 3 en 1

Impresionante. De otra manera no se puede describir el paso de Mayeya Castro por Estados Unidos. Pese al ambiente herméticamente controlado que envolvió sus presentaciones no dejó de decir despropósitos, de manifestar su desprecio por el exilio, por los homosexuales, por la inteligencia del prójimo. En San Francisco no sólo se refirió al exilio como “mafia” o delincuentes” sino que explicó que los homosexuales se iban de Cuba y denunciaban los atropellos de su familia porque querían ponerse tetas más grandes… LOS CORLEONES DEL TRÓPICO Y LA IZQUIERDA en Enrisco blog. ••••  Ah, la familia cubana y sus fragmentos opacos, tan manipulados…. Esa hermana de mi madre y su esposo fueron representantes del CDR de su cuadra del 61 al 68. Mi padre fracasó en varios intentos de huída en ese período y rápidamente nos convertimos en “los segundos gusanos” de la familia, entre aquellos cederistas, otros milicianos, otras alfabetizadoras, muchos borrachos y varios locos. Éramos repudiados a medias, y a veces del todo, entre tan numerosa y variada familia por parte de mi madre. Una de las hermanas de la “sobrina ida” era directora de escuela y evitaba saludarnos en la calle… Y SIN EMBARGO, Om Ulloa en PD. •••• Pero qué pasa hoy cuando ya no hay planes quiméricos que den sentido a la cotidianidad, ni recursos financieros caídos del cielo comunista, que proveía con religiosa puntualidad, para iniciarlos. Cuando el líder “profeta” ya no interpreta el pasado, presente y futuro para conseguir de un modo inevitable, siguiendo sus propias reglas, que esas profecías se autorrealizarán. Pasa que los revolucionarios se quedaron huérfanos de sueños colectivos, sin tareas ni encomiendas más allá del ritual y la liturgia, con una ideología fuera de contenido efectivo… IDEOLOGÍA OCIOSA en Un Cuento Viejo.

23.1.13

MARTÍ, EL COMEMIERDA

"Cometo la gran blasfemia y digo que a pesar de sus berrinches patrióticos, sus panfletos, su bigote exagerado tanto como las barbas perennes de nuestra era heroica, Martí fue un comemierda más, como todos nosotros cubanos varios, debatiendo hoy como ayer, queriendo ser apóstoles, poetas, libertadores, héroes, siendo sólo carne y hueso, carne de cañón, desplomados versos sencillos".

12.7.11

la perla en el buche de la caimana


desde todas partes vienen y hacia todas partes van... los tiburoncitos “hermanos” del cocodrilo quasi moribundo que no se acaba de morir. y así flota medio asfixiado en aguas turbias, alimentado por la sangre que de sus propios hijos ha derramado con su colmillo asesino... they do eat their own, esos feos, desagradables lagartos.

y así, vienen del coño sur con sus socialismos sucios de capitales e ismos acabaditos de limpiar para la ocasión a traerle oxígeno barato al "marginado" reptil anfibio. y quién, entre tanto hermano, se atreve a insinuar la dictatura del Big Brother X2. no lo hacen los chilenos que tanto antes lo hicieron ante los solidarios ojos del mundo. y no lo hacen los argentinos que entre tango y junta lo repitieron tanto, entre matahambre y muchedumbres ni mencionan a las Damas de Blanco aquellas quejumbrosas y con razón dolidas Madres de la Plaza de Mayo. no, no lo hacen, y a las cubanas nadie les canta baladas sobre su fragilidad ante el mal aliento opresor y abusador de la fiera barbuda. no lo hacen tampoco los ecuánimes neutrales que vienen del cordón central a perdonar al cocodrilo por todas las indiscretas violaciones a sus respectivas soberanías, agazapado detrás de guerrilleritos o de mentirijillas, después de todo y tanto tiempo de insultos, bombas y quita-y-pon de diploautomáticos.

ay, y qué importan ahora los muertos —dirán tantos hermanos—, los ahogados, los oprimidos, las des-generaciones en medio siglo de censura, falta de voto y libre expresión. qué importa todo el talento perdido en ese odiado exilio satisfactoriamente fragmentado. y quién de ellos quiere filmar al moderado exiliado en su película noir de siempre ser editado del freeze-frame ideológico del irregular jump-cut de no haber escapado del hitlerfascismo sino del revocastrismo, acción siempre menor que la del juego estelar de la izquierda cool, hip, jazzy, literata tururata... y luego, también qué más da estar siempre en la mirilla de la derecha recelosa y quisquillosa si no le engrasas la escopeta dispuesta a partirte en dos… o mil porciones de picadillo criollo al plátano burro. ay, qué importa nada de eso, dicen los tiburonescos parientes europedos y latamericanos que corren apurados al cachicambiado caimán hermafrodita con la intención de darle oxígeno a su pulmón de acero para que pueda firmar contratos minados de parole-parole-parole… , falsos dolci e caramelle para el futuro, tin-tan cercano que su empalagosa proximidad asusta por la anticipada mala digestión… pero algo, qualcosa quelque chose something in the way she moves, lo ven todos en esa caimana que trabajosamente se menea, y susurran admirados a sus espaldas a pesar de las rugosas ruinas de su superficie… y la desean, porque algo tendrán ellos que sacar… de tanta vianda-fruta por violar… tanto por “rehacer”… tanto jugoso bisté por empanizar, nuevas milanesas hechas por new hombres nuevos novississímos. "miren, mirad lo que hicieron los otros, los hombres viejos de Miami, con capital e ismo, mucho ismo… miren, mirad que sí se puede". y les ciega la luz con que brilla ya en el horizonte el huevo gelatinoso que está tratando de parir la nueva era de la caimana descorazonada, desdentada, coja, patizamba... "venga, hombre, adelantémonos, antes de que vengan los antiguos amos... ya saben... los tan-potentes de arriba y cía, con condón y viagra…".

y así, vienen trotando de los llanos en nombre de un Bolívar napoleónico citando a un Martí ultrajado, pobre-pepe-botella. llegan con insultos rasos que pretenden ser piropos aceitosos, petrolíficos, turísticos, haciéndose los salvadores del invento con tal de sacar filo de las costas mulatas, humo de sus puros, goce de sus putas y mareos de su ron... o ¿será que quieren azúcar económica? ... la hay, blanca y prieta, para escoger… bien dulce que la hay en tanta caña para bien zafrear en inglés y francés, nunca en ruso, nunca... y así vienen del Great North, socializados y congelados a chuparnos el sol, tanto culo canadiense blanco sobre las finas arenas, tanto metYsaca detrás del embargado y varado telón hotelero. y de los fríos reinados britititirescos llegan, transparentes, con caries, curiosos y boquiabiertos… y de la madre-patria vuelan sobre la mar carabelas aéreas que prontas descargan la herencia de sus barribodegas y se llevan a los supervivientes… dando cintura, cachimba, candela… porque, claro, todavía… eso, al fin y al cabo… nuestro tesoro nacional.... "acordaos, siempre acordaos que más, mucho más se perdió en Cuba, joder", y les rechinan los dientes al decirlo. y en molote y a empujones vienen del Yucatán machitos mariachis breteros cancuneando en lancha rápida, espolvoreados, untados, enyerbados y ansiosos por aplaudir, alabar, jornada trás jornada, a esa juventud rebelde que apenas ya sopla las velitas de su comunal pastel octogenario.

y así, resulta que ahora los tiburoncitos se apuran a chupar los penúltimos hilillos de sangre que emanan de la gran caimana porque claro, saben… lo presienten… que la tiburonUSA tal vez decida acercarse también. ya sienten sus aletazos sacudiendo todo el continente and beyond. y temen —mezquinos piratas tuertos con su pata de palo afincando el interés de su cofre— todos esos gobernantes que estrechan la mano sangrienta del tiranosaurio, que se les escape, esta vez, la oportunidad de morder bien un cacho de cola de esa caimana vieja y desvencijada. porque lo saben, lo presienten con sólo asomarse a su pasado, que aunque hoy esté hecha mierda... la verdadera perla del Caribe se esconde en su buche. y las perlas auténticas son duras, no se quiebran, no se rajan. y brillan, cuando las pulen brillan y se olvida pronto que antes vivían bajo inmundas capas de algas, cerradas y aisladas en su ostra. y esos tiburoncitos latamericanos y europedos que ahora ansiosos la merodean lo saben tan bien como los carcelarios chulos que han puesto la perla en vil subasta, como antes hicieran otros, y otros, y otros….

10.11.10

reciprocidad

 My tongue, every atom of my blood, form'd from this soil, this air,
Born here of parents born here from parents the same, and their parents the same…

Song of myself, Walt Whitman

disfruto de las palabras como otros gozan al degustar vinos aromáticos o quesos malolientes. para mí son esos huesillos sueltos con los que construimos esqueletos, estructuras sobre las que edificamos —objetos: bohíos, aldeas, bodegas, burdeles, ministerios, iglesias, palacios, y conceptos: patrias, nacionalidades, partidos políticos, exilios, ideas, preferencias— siempre con la intención de comunicarnos, de entendernos entre tantas babeles alzadas por nosotros mismos, pienso.


digo esto porque ayer, alguien a quien admiro me pidió mi opinión sobre unas palabras dichas o desdichas (Los Aldeanos declaran a su llegada a Miami que vienen a cantarle a los cubanos, no al exilio cubano…) que andan agitando tímpanos en la ciudad-estado de Mayambana y en su explosiva diasporita cibernética, la blogofosforera cubiche. el pedido me tomó de sorpresa, pero al ser yo de origen cubano (de eso no tengo duda) y más o menos ser parte de la blogofosforera (titubeo ante tal fosforescente idea…), quise saber cuál era el revuelo —el much ado about nothing del momento— porque no estaba muy enterada del suceso. con rapidez hallé videos, datos, entrevistas y leí opiniones antes de llegar a la conclusión que… palabras, palabras, tan sólo palabras hay entre los dos…

resulta que dos raperos cubanos que están de moda, autodenominados “Los Aldeanos”, acaban de aterrizar en Mayambana, la ciudad-estado representativa del exilio cubano —ése al cual nadie, parece, ha venido a cantarle. vienen con Silvito “El Libre”, vástago del trovador emblemático y sempiterno de la “revolución” cubana, Silvio Rodríguez. estos tres jóvenes son muy populares allá en La Habana, Cuba —su batey y aldea de residencia oficial, lugar que lingüísticamente equivale al vocablo “patria”, conocido como paraíso comunista tropical en el resto del universo. estos raperos, que más que cantar declaman y repiten letras con narrativa contestataria en ocasiones poética, también son conocidos entre variados grupos de la diasporita —“concepto” nómada que flota en lugares de distinta geografía, en cuyo espejo virtual se ven reflejados términos varios: exilio, reclusión, destierro, ausencia, elección de no querer o poder vivir en la “patria” (por razón personal, política, económica, sentimental, etc.).

deduzco, por lo que dicen los expertos de la blogofosforera, que la popularidad de estos tres mosqueteros cubanos del siglo 21 reside en que se atreven a criticar, en sus letras, la doble moral que reina en su país, patria, desde 1959 (de lo que no me cabe duda), pero con más urgencia durante la época que a ellos, dada su edad, les atañe: el llamado “período especial” que supuestamente comenzara en la década de 1990 y del cual la economía isleña aún no sale. esta crítica la hacen con irreverencia, utilizando jerga callejera que limita con la vulgaridad, algo que a cualquier joven del planeta Tierra le parecería genial y apropiado para el siglo 21. sin embargo, en un país donde tal falta de respeto a lo establecido (a la fuerza) no es bien vista por el estado y sus múltiples mecanismos de represión, expresarse de esa manera, sin formalismos y oficialismos, es considerado subversión, o “revolución y alejamiento de lo establecido”. descubro también en mi laberinto investigador de palabrerías que con anterioridad a los sucesos del meollo del asunto (… que vienen a cantarle a los cubanos, no al exilio cubano), estos muchachos se han definido como “revolucionarios de verdad”, según el sentido de la palabra “revolucionario” que se refiere a aquél que desea producir cambios para mejorar una situación y no en referencia a los representantes de la ideología sociocomunista —que pasan a ser “revolucionarios de mentiritas”, según la lógica de los opuestos— que conforman el gobierno de Cuba.


importante añadir entonces que, además de dictadura e imposición durante 51 años, la forma de gobierno de Cuba se ha convertido en una “monarquía castrista” (sólo la familia Castro tiene derecho al poder absoluto), “castrense” (militar en todo su sentido) y “circense” (que no tiene orden ni sentido en pleno siglo 21). todo pareciera ser una paradoja… un oxímoron grandilocuente, pero dado el lugar donde imperan estas irregularidades lingüísticas y políticas, anything goes. por lo tanto, lo único que para mí tiene sentido es que jóvenes como Los Aldeanos, Silvito y unos cuantos más que destacan con la veta de revolucionarios “de verdad”, se rebelen y protesten la realidad que les ha tocado vivir allá en su país y patria. y eso de hecho lo hacen, allá en su aldea, donde las voces de protesta no abundan después de medio siglo de opresión. también es un hecho que miembros de la muy concurrida diasporita ayudan a estos jóvenes cubanos a diseminar su mensaje de protesta vía nuevas tecnologías, las que son tenazmente prohibidas en la isla, ese paraíso tropical. entonces, digo yo, pareciera que la intención de comunicarnos, de entendernos entre tantas babeles alzadas por nosotros mismos, existe entre representantes del país, patria y su diasporita.


sin embargo, ahora se pregunta alarmada una facción de la diasporita de múltiples conceptos, ideas, preferencias, definiciones: ¿por qué estos muchachos no aprovechan y protestan y critican cuando salen del círculo infantil de papá estado? como lo hicieron ellos en su momento, asumo… que una vez que eligieron dejar atrás el cerco circense del país, patria y se mojaron los pies en las playas del ex… digo, de la diasporita, eligieron la voz, el tono y el concepto y lugar que se ajustaba mejor a sus circunstancias personales, económicas, familiares y políticas. algunos miembros de la diasporita viven en Mayambana o en grandes ciudades del Imperio del Norte, otros en Eurocuba y otros en Amecuba del Sur o Centro, sin contar los que residen en Africuba, Asicuba y hasta en Oceacuba. algunos se llaman a sí mismos  “exiliados” y otros “desterrados”, “refugiados” o “desamparados”. algunos son considerados gusanos de seda fina y resistente, que no se destiñe ni cambia de color; otros son monarcas mexicanas o mariposas de ida y vuelta; otros más son verdaderos gusanos y rojos, fijados en la rutina que los vio nacer. algunos son reaccionarios y violentos y otros son pacifistas. muchos son indiferentes a todo lo que tenga que ver con el país, patria, que dejaron atrás. por lógica, entonces, todos deberían ser anti castristas, anti castrenses y anti circenses, pero eso nunca queda claro a no ser que sean republicanos, con o sin voto.

entonces, en realidad la diasporita sabe la respuesta a su propia pregunta: se sobrentiende que papá estado por fin dio permiso a estos jóvenes para ir a jugar, a rapear, fuera de la aldea, algo que les fuera antes denegado. muchos opinan que han intercedido padrinos (léase papá Silvio, el que nunca podrá liberarse de sus acciones, por eso tal vez quiere que su hijo lo haga a tiempo). se intuye en sus ojos que esquivan miradas y preguntas que les han leído la cartilla, que han sido advertidos, como se le hace a los niños irrespetuosos. aquí, digo yo, se debe comprender que estos muchachos son jóvenes y quieren viajar y ver mundo, algo muy difícil para cualquier cubano dada las restricciones de viaje que impone la dictadura dirigida por revolucionarios de mentiritas. se debe entender también que estos jóvenes, autodenominados revolucionarios de verdad, desean regresar a su país, patria (por la revolucionaria razón que sea) y prefieren no hablar de “política cubana” en Mayambana, cuna del… ¡exilio cubano! y bueno, aquí se sobrentiende también que en cualquier exilio —abandono del país o patria, generalmente por motivos políticos—lo que más hace la gente, por lógica, es hablar de política. y en el exilio cubano, cubanoamericano o cubanoeuropeo, la cosa es mover la mañana, la tarde y la noche con el molesto chirriar de ese columpio que cuelga de oxidadas pero rentables cadenas. se sabe que cualquier exilio engrasa sus motores económicos con el aceite político que lo alimenta, y Mayambana no es la excepción. por eso estos muchachos, que se consideran revolucionarios de verdad seguramente entienden ese detalle a pesar de no ser “exiliados”, y por lo tanto me sorprende que hayan querido ignorar la existencia del exilio cubano al declarar —me imagino que con las mejores intenciones pacíficas de unir y comunicar, de entender y tender puentes a través de las palabras— que ellos vienen a cantarle a los cubanos, no al exilio cubano… 

dicen los expertos que quien habla (canta o rapea) en público, debe saber escoger el vocablo adecuado para cada ocasión —y darle la entonación y añadir el gesto propicio que amplíe su significado oral, y al escribir, definir en orden comprensible las ideas que estos vocablos expresen para subrayar y transmitir la importancia del tema. dicen también que el orador o escribano público debe escoger bien el lugar, momento y audiencia para expresar lo que quiere y así obtenerlo a cambio, o en el caso de la escritura, escoger el calibre del periódico, panfleto, blog, folletín, gacetilla que mejor se acople a sus preferencias de estilo, pensamiento, uso de palabrerías para recibir el apoyo o aplauso que desea.


opino que Silvito y Los Aldeanos tienen las mejores intenciones de expresar paz y fraternidad —algo que también comentaron al llegar a Mayambana, pero que no ha tenido tanto eco como eso otro que también es verdad: que cubanos somos todos y exiliados algunos, y que ellos prefieren cantar para todos. entiendo que desean lograr su objetivo sin crear conflicto, de ahí que no quieran hablar de política con la prensa. ellos están de paso, ellos eligen no ser exiliados y por lo tanto tampoco políticos porque a fin de cuentas, lo que deseaban ya lo obtuvieron, que es la oportunidad de rapear en Mayambana, delante de miembros de su generación que, irónicamente, sí eligieron el exilio. entonces, cuando esos amigos los paseen por la playa o Lincoln Road, por Wynwood, por los cayos, y los lleven a comer al Palacio de los Jugos o al Rey de las Fritas, y cuando por fin empiecen a rapear desde el escenario del Dade County Auditorium, estoy segura que los tres se van a acordar en cada momento de todos aquellos otros cubanos que no han podido salir de la isla a ver mundo como ellos ahora pueden hacerlo. o por lo menos debieran acordarse de ellos, pienso, y cuando eso suceda, espero que lo experimenten con el mismo nudo en la garganta que se les atorará a muchos de ésos que se autodenominan “exiliados” cuando se acuerden del pedazo de país, patria, al que eligen no volver o al que no pueden regresar mientras vean a sus raperos favoritos cantándoles a todos los cubanos allí presentes y recordándoles a ritmo de rap que su país, esa patria de todos, es la tierra de “los mangos bajitos…el lugar perfecto para llegar en avioncito…”. eso, dicen los expertos en palabrerías, se llama reciprocidad de sentimientos.

ilustración: maniobra, o. santana

4.8.10

íconos del cubimontón

hace poco me invitaron a un almuerzo cumpleañero en un restaurante argentino lúgubre y oscuro en medio de uno de los barrios iluminados de la ciudad de los vientos. con el olor a carne al carbón flotando en la brisa veraniega, justo al cruzar el umbral del lugar los ojos se me achicaron mientras tanteaba con esta pupila incierta y con aquella insomne las figuras allí reunidas. tanto sol y ligera brisa fresca afuera y aquí pura penumbra y fresco falso, pienso y casi choco con una pared repleta de fotos de Evita. repleta replata repluta, replica mi ira. doy el saludo formal a los que ya esperan con paciencia en la mesa. me siento, agarro un pancito caliente y lo embarro de chimichurri. distraída mastico y admiro las sombras de los peatones en la calle que se adivinan distorsionadas por las vaporosas cortinas. “aquí hace falta luz”, le digo al camarero que me sirve agua. “oscurito mejor, para crear ambiente”, me dice distante. lo miro casi bizca de tanto forzar la vista. “¿ambiente de qué, viejo, a las tres de la tarde?”... om ulloa, continuar en tumiamiblog.

30.11.10

de la propiedad privada


entre ustedes vástagos tóxicos herederos embriones de la ponzoña que brota de la raíz enmarañada en lo hondo del manglar cloacal entre ustedes ansiosos carroñeros hablen cómanse digieran caguen la sarta de disparates lo absurdo del dislate las mentiras petrificadas en desatinos que os dejan hoy los progenitores del histrión fantoche el fantasma del cadáver heroico los comensales desandantes del desabundante banquete del desprogreso incauto del paraíso en deconstrucción constante que ellos falsos reflejos narcisos en los espejos del salón social comunal os traspasan torpes danzarines zascandiles sobornados por la gula en avaricia ellos padres vuestros que os creíais que el cielo sucio de soplos de acero que la tierra desentrañada que el aire viciado de burdel de ciénaga que los hímenes violados que el agua saturada de la orina del miedo que las ruinas impacientes que los esfínteres múltiples del ano común de la isla entera os pertenecían entonces y ahora que ellos renuentes ceden el paso de cebra al tiempo y abren raquíticos puños artríticos de muerto-en-vida y dejan caer desgastados botones forrados con el pellejo curtido de todo un pueblo extinto ahora que no es entonces ellos casi cenizas osan imponer el ungüento amarillo de la cobardía del nunca ceder del no dar la cara perpetuando el retroceso a lo que jamás pudo ser y extienden la ofensa de hacer vástagos herederos a ustedes que viven en inglés y huelen en francés embriones de la semilla hipócrita a ustedes insignificantes paradojas en pitusas chinas os nombran dignos hoy del desvencijado trono de cañas con la corona floja de tabaco envuelta en hojas secas hilada con el espinoso pespunte de la marchita rosa blanca del mal martí enchumbada de la mala sangre de la bemba suelta de guillén ahora que les ceden el asco del porvenir a ustedes hombres nuevos latifundistas internautas vividores de la falacia crujiente de vender a cuba-entera-cuba envolviéndola cual mujerzuela del aroma pestilente de una inexistente revolución descuajada en su propio desarraigo de inútil eyaculación precoz de semen infértil sobre una tierra que me arde en cada coyuntura como yodo tinte en cada hueso añejado en la lluvia y la nieve acumulándose medio siglo en el adn de mis uñas sucias de exilio ácaros de ausencia en mis dientes átomos de olvido en mis ojos empecinados en recobrar fragmentos de la infancia que apresta recuperar lo que también es mío del cielo de la tierra del aire de los hímenes del agua de las ruinas de los esfínteres del pueblo extinto de la isla tan mía como propiedad de nadie

entonces hablen cómanse digieran caguen la sarta de promesas huecas que les ceden mientras ellos se congratulan de la astucia arrogancia beneplácito de creer saber zurcir bien las costuras del engaño forrado esta vez con el opaco anticipo del voto desleal para seguir la fiesta en el patio del gran enemigo blando en sus propias ruinas también mías muy mías aun con el hocico tupido de opio guerrero humeante y fosilizado de imperialismo mientras ustedes vástagos succionadores tintinean la cocacola con el havanaclub hielo limón a frapé tragando a buchitos la mentirita codeándose repartiéndose el cofre de mulatas municipios hoteles ministerios mercedes como expertos mercaderes quemando ya las bibliotecas ocultas las videotecas de confesiones a palos las grabaciones de desnudos crudos repartiéndose el botín de costas turquesas playas tenues cimas lomas picos turquinos los chalets de miramar las mansiones del ajado vedado las niñas de quince y los niños de catorce que antes con lujuria decíannos usurparan otros ahora sólo de ustedes retoños embriones todos del monstruoso cadáver que contamina este charco de caribe que cohabita incómodo con sus pantanos adyacentes como parásito de vida ajena que flota emana se dispersa en el cruce de océanos y se lamenta en lenguas extranjeras entonces creánse instante efímero dueños de lo usurpado que aun así de indeseable es también mío porque vástago yo heredero yo digno yo semilla de medio siglo yo que nada he tenido de lo que ustedes han abusado del cielo de la tierra desaprovechado del aire de los hímenes despreciados del agua enturbiada de las ruinas de los esfínteres mancillados del pueblo extinto de la isla tan mía como propiedad de nadie

19.1.12

BLOGORAMA · 3 en 1

Eduardo “Las venas abiertas de América Latina” Galeano, el bolerista del ensayo latinoamericano de vez en cuando dice verdades fuertes como puños, grandes como cola para conseguir visa a los Estados Unidos. En esta ocasión ha dicho: “La revolución cubana hizo lo que pudo y no lo que quiso". Le faltó decir “por suerte”. Porque ¿y si la Revolución hubiera conseguido todo lo que quería? La respuesta más sobria y exacta es que Cuba sería la RPDCEEC, o sea, la República Popular Democrática de Corea en el Caribe…Poder y Querer en Enrisco blog. ···· Después de leer el excelente relato sobre Miranda, el pseudoFidel que debía un gallo, me doy cuenta de que ya lo conocía como el mitofábula que es. Lo cierto es que el autor narra su versión con gracia y maestría, y así descubre detalles que la historia ha absuelto, pareciera. Aun así, percibo un grave olvido. No se menciona al verdadero culpable del fraude, Pablo Cubillas, también conocido a veces como “Puebloecuba”. Se lo recuerdo al autor porque sin Pablo, nunca pudo existir Miranda y mucho menos Fidel… Miranda, Fidel, Pablo, Exequiel, la isla y el pantano; Om Ulloa en tumiamiblog. ···· Ni SOPA ni PIPA en El Tono de la Voz.

11.2.11

fábula perruna del cocotal

om ulloa

celebróse una fiesta de perros en el planeta de los cocos. la invitación dictaba que la condición para asistir al guateque era desprenderse del culo propio y colgarlo a la entrada. la mayoría de los perros habitantes accedió a hacerlo porque ninguno, sato o de raza, se quería perder la “fiesta más perra de todos los tiempos”, que también fuera anunciada como “convite revolucionario que acabará con todas las fiestas de perros tal y como se conocen hasta el presente”, pero a todos se les pasó el detallito del acabose. y es que aquel festín se vislumbraba despampanante y bullanguero. a ningún perro se le ocurrió que la intención de la condición del anfitrión de la fiesta era prohibirles cagar y coger por culo, dos de las actividades preferidas de todo canino que se precie de ser un verdadero perro.

sin embargo, esa sospecha y su por qué no se difundió entre los embelesados animales al verse rodeados por el anuncio de la fiesta revolucionaria a bombo y platillo por todas las vías posibles del cocotal: en cada poste y muro letrina del planeta, en cada valla al aire expuesta, en cada callejón oscuro, en cada recipiente de basura y parque planetario con las consabidas estatuas y monumentos. además, la invitación prometía raciones de comida y bebida para todos, baile y bochinche de todo tipo —menos sexual, porque el anfitrión, según el rumor, había nacido sin culo ni báculo. ése era su gran complejo entre la jauría, creerse perrazo y ser en realidad un castrado anulado a pesar de su gran tamaño.

claro que tampoco a ninguno de los perros, todos ansiosos por asistir al festejo, se le ocurrió preguntarse con qué culo iban a cagar las raciones y raciones de comestibles que existirían en la celebración prometida. el hambre de los pobres y la gula de los ricos los cegaba por igual por la distinción de ser invitados a la innovadora verbena que el generoso anfitrión auspiciaba en su honor, en honor de todo el pueblo perruno. así que cada perro colgó su culo en la puerta del cocotal, creando no solo un aroma peculiar de bienvenida sino también un mural de desconectadas nalgas colgantes de toda raza y color merecedor de un analítico dalí.

y comenzó la juerga perrera de la jauría cercada por sus propias limitaciones. opiparásitas bandejas de huesos, pellejo y cartílago, alguna que otra carnita en vía de pudrición para los perros más distinguidos y galones de refrescantes meadillos y coctelitos tropicales saturados de la grasa de la leche del coco, fruto silvestre del planeta. de fondo se escuchaban arrebatados aullidos y ladridos de satisfacción, acompañados por una musicalidad increíble y nada fácil de descifrar. aquella fiesta no tenía para cuando acabar, se decían satisfechos los perros. superaba todas las fiestas anteriores que hubiera visto el planeta de los cocos, aullaban golosos. aquel festín debería ser el modelo de todas las fiestas para perros del universo, decían. sobre todo para los más obedientes y domesticados, añadía el anfitrión con su ladrido eunuco.

y así la bulla duró meses, hasta que faltaron los huesos. años, hasta que se acabaron los pellejos. décadas, hasta que empezó la sequía del meadillo y la carestía de cocos. porque ya ningún perro, encerrados todos en el círculo narciso del festín, trabajaba ni producía en el planeta de los cocos. consumían y consumían y durante todo ese tiempo ninguno fue capaz de cagar a gusto el exceso de bazofia que había ingerido en la interminable fiesta porque ni se acordaban que antes habían tenido un culo para hacerlo. mientras la fiesta estuvo en su apogeo, todos se conformaban con la reinante apestosa vomitiva, consecuencia de no tener culo propio.

ya en el declive del revolucionario carnaval que no tenía para cuando acabar, los perros empezaron a caer por todas partes, hartos de tanto hueso y pellejo de mala calidad. algunos dormitaban con sus panzas llenas de gases sin orificio por los que liberarse. otros seguían obstinados en bailar al ritmo de las orquestas perrunas que cansadamente seguían amenizando el festín con la intención de quemar las pocas calorías. pero en realidad, pocos de aquellos perros disfrutaban ya de la fiestecita, que se había convertido en una idea cansona además de falsa, ya que la promesa de huesos frescos cada día era defraudada por la hilera de bandejas y platos vacíos cubiertos de vómito que ninguno quería lamer e ingerir una y otra vez. además, una necesidad urgente había empezado a cundir en la jauría, pero los perros no sabían identificar qué era.

obvio, sólo los perros más viejos recordaban los placeres de cagar y coger por culo, pero por miedo a ofender al eunuco no hablaban de ello a los más jóvenes. éstos en cambio, asqueados por la vomitiva y aburridos de la monotonía de la fiesta ya sin comida ni bebida, empezaron a experimentar con otras partes del cuerpo perruno y a buscar satisfacciones ilícitas en busca de alivio. por las esquinas  se escondían a darse lengüetazos en todo lugar donde les diera placer, a conectarse de toda forma posible, aullando en secreto que aquello se sentía más rico que comer bazofia sin límite.

en medio de esos atrevidos experimentos, un día en que ya ni se escuchaba la matraquilla constante de las orquestadas perrunas, uno de los más jóvenes se acercó a la puerta donde aún colgaban los culos de los perros de toda raza y color del planeta de los cocos. el guardián de los culos lo regañó e incitó a regresar de inmediato al festín. el perrillo lo miró incrédulo y curioso le preguntó qué eran “esas cosas”. el guardián, que sí tenía un amplio culo y estaba orgulloso de sus nalgas, se  contoneó con ladrido jactancioso. “pues un culo, algo que tú no tienes y nunca vas a tener”. el perrillo se quedó mirando la ubicación perfecta de aquella apéndice, pensando en lo bien que quedaría para sentarse. “¿y pa´qué más sirve el hueco?”, preguntó admirado al guardián, quien, en un descuido, había empezado a cagar delante del perrillo con cara de enorme satisfacción. el perrillo se quedó mirando fijamente lo que salía del agujero anal del cancerbero, que despedía un vaho caliente y tenía un olor agradable a su hocico que lo desconocía.

de regreso al centro del planeta de la juerga devenida inacabable e inmóvil, el perrillo recordó los agradables y clandestinos lengüetazos que compartía con sus amigos y se atrevió a considerar que si tuvieran uno de esos “culos” con hueco, aquella aburrida fiesta se convertiría en un fiestón de verdad. poco a poco, el ladridito se corrió por todas partes. “imagínense…”, les decía a todos el perrillo. el anfitrión pronto notó que los perros ya no comían ni bailaban, sino que se pasaban todo el tiempo aglomerados por el área de la puerta, observando de lejos y con envidia todos los culos que habían dado a cambio de la promesa de la gran fiesta revolucionaria para perros. enseguida empezó a prohibir las aglutinaciones y el libre movimiento dentro de SU fiesta ayudado por SUS cancerberos, los que aún tenían culo con que sentarse, cagar y coger. “¿qué podemos hacer?”, se preguntaban los perros desanimados, lejos de la puerta sin entrada ni salida.

el perrillo pensaba y pensaba, hasta un día. su ladrido tomó a muchos por sorpresa, pero lo oyeron con atención. retumbó porque ya llevaban tiempo calculando en silencio que si por aquel hueco que el perrillo había visto salían cosas que los podían aliviar, también entrarían. al pensarlo todos se miraban los baculitos inertes y se exaltaban de modo peculiar. también, entre susurros, habían llegado a la conclusión de que si al entrar a la fiesta de uno en uno habían  estado de acuerdo en depositar su culo y ese agujero liberador a cambio de una promesa que ya no era, ahora bien podían llegar a un acuerdo de salir todos en jauría y reclamar cada uno su culo.

sin embargo, el problema fue que a ninguno se le ocurrió preguntarse cómo iban a identificar su propio culo, después de tanto tiempo sin tenerlo. por eso, aún hoy, por ahí se ven tantos perros del planeta de los cocos oliendo culos ajenos en busca del propio.

moraleja: no hay nada como un culo propio, para hacer de él un tambor libertador.

….
FOTO: Kemelodes

7.9.11

la flatulencia del citar por citar

la flatulencia del citar por citar cubano me apesta el oído en el corre-corre de decirlo otra vez y una más masticarlo en ascos vacuos que no repercuten más allá del círculo del vicio del vaso vacío y las palabrarías necias...

ah, cómo cansan los ecos de lo dicho y no hecho, el exceso redicho, nuestros dicharachos mamarrachos rebotando sin dicha entre los muros de cinco décadas y tres milenios militares escabulléndose en la flatulencia despectiva del tiempo...

om ulloa

17.8.11

OPINIÓN · CubaRebate

om ulloa

A quien pueda interesar: (por ej. a todos los engañados, traicionados, fusilados, muertos-en-vida dentro o fuera de la isla, pero sobre todo… a un trocador cubano, de nombre Sibilino y su desbocado amor por un caballo mítico, de nombre Ledifel)

Ay de ti, Sibilino, que te crees el elegido y aún das la cara por quien no merece ni humor, mucho menos amor, pero como siempre que se hace una historia se habla de un viejo… y de un niño. Por eso, aunque no esté de moda al final de este su viaje por la vida, entre ustedes Ledifeleros, renegar del viejo, yo sí me considero la persona idónea para hacer una valoración sobre Ledifel, sea como sea: jineteando a caballo o a unicornio, como merece todo delirio o bajo el arco del sol en mi lucha desarmada en pos de mi Blancanieves, pero no podré, como tú, en pocas palabras decir lo que pienso porque primero tendré que analizar las tuyas, Sibilino, para entender cómo es que aún no comprendes que hoy tu deber es destapar el error, que hoy tu deber es alzar una nueva bandera, sumarte a la plaza y protestar tanto mal.

Entonces, por eso, déjame explicarte que mi alma también creció silenciosa y normal hasta cuando cumplí cinco años porque crecía yo en mi pueblo natal, anhelando lo nuevo y lo extraño. Y ambos vinieron, en un escape mortal en medio del mar. Por eso yo sí sé que un cadáver es la flor inicial y que sí hay maravilla de amor en la pupila del muerto, sobre todo cuando es un niño de apenas quince años. Dime trocador Sibilino, ¿no fue acaso ese niño que huía del ejército impuesto de Ledifel, un mártir también? ¿Acaso sus ojos de cadáver joven no flotaron eternos, como prisioneros de un ventarrón, y no se acurrucaron entre las rendijas del bote, buscando calor porque su libertad ya no pudo obtener?

Ay, Sibilino, y yo que hasta te pensaba poeta, ahora vas y dices que Ledifel es heredero directo de todos los grandes próceres latinoamericanos; y yo te digo que no. Un prócer (si próceres existieran, como ese tu azulado unicornio) jamás se pararía al lado de un dictador, de un tirano, de un opresor. Esa persona respetable, elevada y de la más alta distinción moral que sería un prócer, escogería, sabes, caminar al lado de otro tipo que no fuera el odio, defender otra lucha armada en nombre de verdaderas independencias, no de esa comunal enormidad patriótica, como dices que es Latinoamérica, una sola patria. ¿De quién, a ver, de quién sería esa unión tan patriotera, y quién, dime, quién soñó desde niño con ser su caudillo? Ay, Sibilino, que no te escuchen esos guerreros araucanos, aztecas, incas, esos negros esclavos de los colonizadores mencionarlos en el mismo vaho que el vocablo Ledifel, traidor máximo si alguna vez lo hubo entre todos los cubanos, que de nuestra pérdida moral ha amasado sus riquezas, quien a todos nos ha explotado (incluso a ti, trocador, incluso a ti), capitán olvidadizo de sus crímenes en toda la extensión latinoamericana, siempre en pos de la conquista y la guerra forzada de fuego y acero. Ese tu Ledifel, te lo aseguro yo, es un resumen de todo lo odiado por el latinoamericano común; no, espera, por todo ser humano libre y sin complejos, responsable e universal, quien sabe que no siempre al imperio se le puede culpar. Y anda tú, trocador de la hermandad latinoamericana, ve y pregúntale a un hermano cubano, a uno de esos a los que mandas callar en tus conciertos, en qué camino de su pueblo crece la hierba porque hoy no vino nadie a su contienda; o qué puente estará roto porque otra mano hastiada se crispó otro poco, y anda, pregunta qué ciudad, además de la capital, tendrá un color marchito porque embellecerla el líder no lo dejó escrito. Anda, pregúntales que dónde cavarán su refugio, mis hermanos. Y no te olvides, además, preguntar a tus hijos y sus amigos si es que su sueño tiene hambre de una palabra y de una libre expresión en vez de una gota más de sangre. Y por todas sus respuestas, te lo adelanto, tu Ledifel es tan certeramente ¡calumniado!, dices. Sí, por eso y más es odiado también.

Ay, Sibilino, como tanto desafinas con tu repentina e imprudente cantaleta cumpleañera… me obligas a decir cosas que son del mañana. Tú bien sabes que lo que hoy es un secreto, mañana se abrirá a la luz. Abracadabra. Una nación, por despecho o por placer, enterró en su jardín un coco seco mojado en carmín. Luego un sinrival, narcotraficando el mal, la escupió con ron y alfilereó su isleño corazón. Por eso, no es incredulidad lo que me causa tu agasajo guatacón a Ledifel, era de esperar con tu historial… pero es que ya he visto tanto. Y sabes, para mí Ledifel es más que un espanto: es el desmadre de esa fantasía que llamas patria, su gran monstruo, su más ínfimo cuatrero, entre tantos pistoleros y “heroicos” guerrilleros, ya no solo de Latinoamérica, sino del Mundo… en el orden numérico que prefieras. Ay, trocador, ¿cómo no ves que no hay patria, que apenas hay país y semental no hace falta para recrear tan horrible realidad? Calla, pues, trocador, calla y no busques paternidad para un fracaso así, en el que nuestros hijos y nietos vivirán.

Ay, pero sigues, y dices, Sibilino, que tu héroe es un hombre, ¡además! Tremendo el peso sin valor de esas palabras, trocador, tremendo. Recuerda que tú mismo dijiste que “la cobardía es asunto de los hombres…”. Entonces, ¿por qué al “hombre” marcar, por qué, si éste jugaba a Dios con tiza, pizarrón y escuela, siendo él siempre ganador? Ay, pero continúas, tan necio… y dices que por ser hombre (“macho”, infiero) tiene él todas las cosas que “podemos tener los hombres”. Pausa. Nosotros. Pienso. Podemos. Es cierto que tú te crees feliz, “bufón” te dijeras un día, porque te crees gigante, en un país “libre”, además, y a tu hombre le asignas lo que tú ansías… tal vez. ¿Poder absoluto de un precoz y alegre falo con risueños testículos en tus sueños con serpientes, en tus pequeñísimas serenatas diurnas por una playa en girones que sólo es y será una bahía de cochinos más? Ah, y muchas mujeres cubanas perdidas al óleo, no, al oleaje… con sombrero de puta, a vuestro hombruno antojo, por doquier, intuyo. Ah, pero dime, trocador… ¿aún no has resuelto el misterio de tus desaparecidas damas africanas? Aquellas que metiste en un cartucho… se desvanecieron, cantabas; no son como esas otras, vestidas de blanco que al pie de la tumba han obligado, a tu Ledifel militar, a reinventarse benigno, a cuadros y en pantuflas paternales ante la opinión mundial.

Ay, Sibilino, no cesas, no cesas… pero ya que haces hincapié y repites que “pues ES hombre”, déjame añadir entonces que ES, por encima de todo, un hombre mortal, a pesar de ser demonio y ególatra machista, bien lo sabes tú, que se hizo viejo queriendo ir lejos con su corta visión, que se hizo viejo queriendo ir lejos adonde no llegó en medio siglo de ruinas y lluvia gris entre tanto sol. Por eso, le debemos, sabes, solo la mayor falta de respeto, un enorme desprecio y cero gratitud histórica por haber hundido un país, que no, no era ideal, que no tenía una sociedad perfecta, pero que era el nuestro, amplio, pobre, pero nuestro de todos… ése que hoy pareciera ser de él y de los Ledifeleros como tú, trocador.

Espera, Sibilino, no te vayas, no me cierres mi ventana de opinión… que a pesar de mi voz contraria, “yo vengo a compartir esa lluvia de tu casa… yo vengo a continuar con sangre nuestra raza, porque… si el que te mata me mata, si el que te pega me da, el que te despoja saca de mi vergüenza … Unidad”. Lo dijiste tú, no yo. Venga, hombre, venga, sé parte de la solución y salte del problema, que sabes bien que en nuestras esquinas distantes, a nuestra edad, ambos nos estamos preguntamos que dónde cavaremos nuestra única salvación. Y tú lo has dicho, trocador, que para llegar al cielo, “lo que yo necesito son dos ojos nuevos para ver. ¡Ay! para ver”.

Anda dale… poeta que tal vez un día fuiste, ve y mírate al espejo, otra vez.

13.10.10

GAVETA OFICIAL 72

BUÑUELOS DE BLÚMERS · Nunca antes quise escribir esta historia. Lo hago hoy porque ya son más de siete los adolescentes que en las últimas tres semanas han protagonizado las noticias —envueltas en las falsas alarmas de oh-how-could-this-happen-again?— por ser aún esa bombita que explota de pronto, siempre hacia dentro: adolescentes homosexuales victimizados hasta el punto del suicidio. Un hijo homosexual ha sido siempre el gran tabú para cualquier familia, y entre cubanos, además, un secreto amargo que se guarda como la espina del merecido castigo que conlleva tanto serlo como llegar al suicidio por esa causa... Om Ulloa en t u m i a m i b l o g.