18.2.13

EDITORIAL GUAMAÑANGA · Esa murumba turbia y decadente


Ahora, que desde palacio sus majestades se hacen las bizcas pa' verla doble e intentar que los demás indios y prietos  desta ínsula la traguen también, es cuando no hay que bajar la guardia ni ponerse a bailar en la pata marcada con el grillete como quieren los transfugas de la raspadura. Es mucho el fango que arrastran aquellos que hoy se las dan de buenos y quieren, creyentes de una "reforma" que ahora permite lo que nadie debió prohibir nunca, tape con el suave olor de la pacotilla lo que fue esa murumba turbia y decadente que voto no tiene y con terror se mantiene.

Que Yoani salga y viaje por el mundo diciendo lo que cree no lo van a detener un grupito de chivas arrastra'os por la embajá cubana en ningún la'o, porque el gobierno de los melcocheros de Birán está tan desprestigia'o por sus propias mariconadas heroicas y frugales de este medio siglo, que ni dando pitusa y pagándole el viaje a to'a la gente enderezan el churre que los adorna por fuera y dentro de cada pliegue de sus puercas naturalezas. No hay chiva en este mundo paga'o o sin pagar por los socotrocos de la islita que pueda evitar que la gente hable y muestre el abuso de una casta, hueca, sorda y ciega a las necesidades de un pueblo.

La razón de fondo está en que no puede ser legítimo un gobierno que no sale de la voluntá de la gente porque como ya se ha dicho, un país no se gobierna como se manda ese campamento y/o campismo militar con playas, que es Cuba. Por eso, queso. No hay truco ni viradera con la cuestión de fondo, que va a la raíz como la plata en las entrañas de los bolsillos del generalato corrupto, ellos no deben gobernar, ni los hijos de ellos, ni los nietos de ellos, porque una república no es una finca y las glorias guayabosas de antaño no dan derecho a pisarle la cabeza a los demás, así por que si.

Que salga de aquello gente joven que tenga cabeza y que los tenga contra las cuerdas. En todo el gobierno de aquel platanal no hay un seso decente que plante cara y haga diferencia a la hora de llamar a la hijeputancia por su nombre y apellidos. Nunca sabemos qué cuenta habrán sacado los pencos del consejostao y su camarilla de golpistas arrastrapanzas y meteturcas jalalevas. A Yoani, Eliécer, Rosa María, Ciro y otros que ya vienen no los para nadie pues son ese hilo que va pa' chorro en el muro de barro resquebraja'o y con brecha que ya se cae.