De no muy buenas ganas van. Para Lucrecia, joven recién graduada de ingeniería en telecomunicaciones, es casi una aventura. Verá por primera vez a las ”mercenarias” que son noticia en los reportes que a hurtadillas lee por internet.Las nominadas marchan a la casa de Pollán con inquietud. Si se forma una gresca no saben qué hacer. Rosario nunca ha golpeado a nadie. Mucho menos a mujeres que reclaman la libertad de sus esposos, hijos o hermanos. “Si yo tuviese un familiar preso, hiciera lo mismo”, confiesa.
Más que odio, sienten cierta admiración. Algunas, las más desinformadas, comentan que a las Damas de Blanco les pagan 20 dólares por cada caminata. “Si es así, un día yo también voy a tomar parte”, dice sonriendo Elena... Continuar Desde La Habana.
1 Manchas en el Expediente:
a la payasa esta me dan ganas a mí de sonarle un par de ostias por comep....
Cuquita.
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